domingo, 8 de agosto de 2010



No es por hacerme la cool ni la canchera, ni la top, ni nada pero estoy escribiendo desde Aeroparque. (bueno bueno eh! no es Ezeiza, pero es cool igual!). Me estoy yendo por laburo a Ushuaia.

Me trae a escribir de nuevo mi obsesión por mi gato.


El tema es el siguiente:

Cuando no estoy con él lo extraño, hablo de él, veo fotos.
Me acuerdo de él y sonrío como una enamorada.

Al principio no me preocupé. Dije: ya se me va a pasar.

Pero van unos meses y nop. Nada de nada. Todo sigue igual. Todo sigue igual de exagerado.

Ya lo catalogué obsesión.

¿Da que en el boliche en pleeeeno dancing me acuerde de Ramón?
¿Da que escriba su nombre mientras hablo por teléfono?
¿Da que quiero dormir con él siempre?
¿Da que siempre hay comida para él y no para mi?
¿Da hablar de mi gato en la mesa almorzando con mi familia?
¿Da que el piso de mi casita está invadida de pelotas, ratoncitos, tapitas etc?
¿Da querer irte de la casa de alguien blabla porque Ramón está solo?
¿Da que no me quiero ir a Ushuaia toda nevada lindísima?
¿Da tener un blog de mi gato?
¿Da?
¿Qué más da..?


Puedo ser tan
cliché?
De novia unos años.
Relación nada fácil.
Corto.
Amiga, regala Gato. Gato Negro.
Corazón sensible llora abrazada a su gato.
Su gato ya no la banca.
Se tira por el ascensor.
Yeso en la pata.
Stress
de la dueña.
Y AHORA NO QUIERE VIAJAR POR NO DEJAR A SU GATO SOLO!! já!
jatejodeee!

El otro día le contaba a una amiga lo que me pasa y me dice:

- tranqui So, ya te vas a poner de novia.

?!?!?!??!?!


Quién quiere estar de novia?

Quiero abrazar a mi gato. Nada mas.
Y lo que más ¨causa me gracia¨ es que estoy totalmente obsesionada con Ramón y él no hace otra cosa que poner en riesgo su vida...
Ya sabemos lo del ascensor, lo de la olla de aceite, lo de la ventana.
Lo que no saben es que se electrocutó.

Sep. Le quedarán 4 vidas mas o menos.

Cortita y al pie:
Yo estaba viendo tele. Ramón, jugaba en el living.
De repente, baja de tensión a la misma vez que un maullido ensordecedor. Me levanto y aparece Ramón todo inflado con los pelos apuntando en todas las direcciones.
Se abrazó a mi pierna. Sin decir nada. Lo alcé y no se movió de al lado mío en todo el día.
Los pelos de a poquito fueron bajando.

Qué se yo... al final en 32m2 puede pasar cualquier cosa.


5 días separada de Ramón. Tremendo. Parece una eternidad.

Por suerte tengo una amiga herrrrrmosa que va a ir a cuidarlo :)

Miau